11 formas de estimular el bilingüísmo en casa

11 herramientas que ayudarán que tu hijo a sea bilingüe

La importancia de hablar un segundo idioma a una edad temprana es un deseo que casi cualquier padre le gustaría para sus hijos.

Los idiomas están a la vanguardia de cualquier habilidad en el currículum académico. El inglés es sin duda uno de los idiomas más importantes del mundo. Ya no sólo por número de hablantes, sino porque a nivel profesional y laboral es el idioma por excelencia. Viendo este panorama no es difícil pretender que nuestros hijos aprendan este idioma lo antes posible, y puestos a elegir, mejor que lo hagan desde pequeños.

En los tiempos que corren contamos con una grandísima ventaja frente a pasadas generaciones. Y es que a nuestro alcance tenemos multitud de guías y herramientas que bien utilizadas ayudan sin duda a que nuestro hijo sea bilingüe en cualquier idioma.

Hay mucho terreno ganado, apuntan desde MiMoai, cuando uno de los progenitores vive en un país de habla diferente a la natal. Este tipo de factores externos proporcionan un extra de ayuda a que sin apenas esfuerzo, se pueda conseguir un alto grado de bilingüismo.

No olvidemos, que cualquier niño puede ser bilingüe si se adoptan las medidas necesarias y se utiliza la pronta inmersión de los recursos necesarios. Los beneficios pueden ser gratificantes; mejora de la autoestima, desarrollo de la creatividad, entre otros.

Educación Bilingue

Cuanto antes empecemos con el bilingüismo, mejores resultados tendremos. Si bien, en un curso natural de un niño es posible conseguir este desarrollo hasta los 6 años de edad, pasado este tiempo podría hablar muy bien el idioma pero nunca será totalmente bilingüe.

Con respecto a cuándo comenzar, dependerá de si los padres son nativos en otro idioma diferente al lugar donde viven. No olvidemos que el aprendizaje de la lengua materna es un proceso completamente natural. Los niños son como esponjas y aunque pueda parecer que a veces están confundidos o que tienen dificultades para expresarse, lo cierto es que este atasco es completamente normal en el proceso de interiorización.

Toda ayuda es buena en el plano académico, si bien vamos a diferenciar:

Colegio bilingüe: se estudian la mayoría de materias en el idioma del pais donde se está y el resto en el idioma que se está aprendiendo. En el caso del inglés- español por ejemplo, la mayoría de clases serían en español y el resto se imparten en inglés.

Colegio nativo: todas las materias se dan en el idioma extranjero y ninguna (a veces una, puede ser lengua) en el del país hablante. Siguiendo el ejemplo anterior, todas las clases se dan en inglés a excepción de alguna en español.

Entendiendo que no siempre es posible acudir a un centro nativo ( ya sea por precio, cercanía, cupo o plazas disponibles), un colegio bilingüe puede ser una muy buena alternativa.

11 consejos para estimular el aprendizaje de un nuevo idioma.

Nada de presiones. No deberías forzar al niño al aprendizaje. Es mejor probar con la estimulación e integrarlo dentro del juego.

A cantar. Da igual lo bien o mal que lo hagas siempre que os divirtáis. Probad con una canción en otro idioma que os llame la atención y os incite a moveros. Si te sientes inseguro al principio prueba con subtítulos, pero no olvides que el foco de atención está en tus hijos.

¿Televisión? Perfecto, pero un rato en nuestro idioma y otro en el que queremos aprender. Los dibujos animados son perfectos maestros ya que tienen un lenguaje muy claro y fácil de entender. Las historias se desarrollan de una manera intuitiva y comprensiva aún no entendiendo el idioma.

Si os gusta viajar procurad hacerlo a países donde este idioma puedas ponerlo en práctica. Si da la casualidad que tienes procedencia o familia en otro lugar, aprovecha todas las ocasiones que puedas para poner a tu hijo en contacto con aquellos familiares con los que pueda practicar la lengua.

Intercambios culturales. Son cada vez más los centros de enseñanza donde se da la facilidad de realizar intercambios culturales a otros países. Se trata de permanecer unos días en el país de un alumno anfitrión (el que recibe), quien enseñará sus costumbres y cultura al alumno invitado (el que viaja) y pasado un tiempo este intercambio se realiza de modo inverso, es decir, el anfitrión ahora es el que viaja y el alumno invitado ahora recibe. Las selecciones en estos casos suelen apoyarse en edades, interés por los mismos idiomas y estudios similares.

Campamentos al hilo del anterior. Si por cualquier circunstancia no deseas mandarle fuera del país, existen campamentos bilingües (la mayoría de ellos en inglés) donde se está practicamente 24 horas inmerso en el idioma. Así pues, desde profesores nativos a personal de actividades, refuerzo o servicio de hostelería permanecen todo el tiempo hablando en el idioma que se quiere aprender. De esta manera el niño entiende que no hay otra vía alternativa para comunicarse y hace el esfuerzo por entender y hacerse entender. No suelen ser baratos, pero si es posible realizarlo al menos una vez en la vida del niño, seguro que te merecerá la pena.

Nativos. Mantén a tu hijo con nativos todo el tiempo que puedas. Desde una canguro, o llevarle a encuentros propios de ese país. Amigos de otras nacionalidades… Todo suma.

Nuevas tecnologías. Ni que decir queda que Internet y las nuevas tecnologías nos proporcionan el mejor escaparate para poder integrar a nuestros hijos en el bilingüismo. Cuenta con infinidad de herramientas que con un buen método pedagógico contribuye el complemento ideal para reforzar ese aprendizaje.

Establecer una rutina. Lo ideal es que nuestro hijo esté en contacto con el idioma en diferentes ocasiones a lo largo del día. Los estímulos serán más fuertes cuanto más estrecho sea el vínculo personal e interactivo con la lengua. Por eso es importante que esta rutina no se centre sólo en el espacio de aprendizaje, sino que también se establezcan en situaciones lúdicas y diversas actividades.

Invierte en tus hijos. Cuando el aprendizaje de un segundo idioma no viene de la mano de su círculo más cercano, deberíamos tener en cuenta que aunque contamos con diversas herramientas, (Internet, bibliotecas, nuevos planes de estudios concienciados con el bilingüismo, etc) en ciertas ocasiones será necesario un poco de inversión para potenciar el aprendizaje al máximo (vacaciones, profesores nativos, actividades específicas, libros concretos, etc)

Ante todo respeto. Si tu hijo no quiere hablar en otro idioma, respétalo. No es grato que te fuercen hacer algo que no quieres por muy bueno que esto sea para tu futuro. No se trata de agobiarlo, sino de buscar alternativas para estimularlo. Un buen ejemplo sería encontrar situaciones en la que no haya más remedio que utilizar el idioma, pero lo dicho, sin forzar. Las cosas vienen solas.

¡Palabra de madre!

Tags: 

Añadir nuevo comentario

Filtered HTML

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
CAPTCHA
Esto es para asegurarme de que eres una persona y no una máquina. Perdona las molestias.
4 + 10 =
Solve this simple math problem and enter the result. E.g. for 1+3, enter 4.
Actualizar Type the characters you see in this picture. Type the characters you see in the picture; if you can't read them, submit the form and a new image will be generated. Not case sensitive.  Switch to audio verification.